Diagramar y maquetar son la misma palabra en dos lugares. En España y en buena parte de México se dice maquetar y al oficio, maquetación; en Sudamérica se oye más diagramar y diagramación. No hay diferencia técnica entre las dos: el trabajo, las reglas y el archivo final son idénticos. Uso las dos a lo largo de la página para que te encuentres con la tuya.
Diagramar va más allá de dejarlo bonito. Es un oficio con reglas, y casi todas existen por un motivo físico: el papel dobla, la tinta llega hasta el borde, la máquina corta con tolerancia y el ojo humano se cansa. Una maquetación mal hecha no se nota en la pantalla: se nota cuando llega la caja de la imprenta.
01El formato (decide esto primero, siempre)
Todo depende de esta elección. Cambia el número de páginas, el grosor del lomo, la cubierta y el precio de la imprenta.
Los formatos que más se usan en libro, y lo que cambia en cada uno está abierto en la guía qué tamaño de libro elegir:
| Formato | Medida | Se usa en |
|---|---|---|
| 14 × 21 cm | 140 × 210 mm | Novela y no ficción; el clásico |
| 16 × 23 cm | 160 × 230 mm | Novela de cuerpo grande, edición de peso |
| 15,5 × 23 cm | 155 × 230 mm | Académico, técnico |
| 12,5 × 18 cm | 125 × 180 mm | Libro de bolsillo |
| A5 | 148 × 210 mm | Genérico, fácil de cotizar |
| 6 × 9 pulg | 152 × 229 mm | Estándar de Amazon KDP |
Para publicar en la KDP, elige un formato de la lista de ella. Para imprimir con una imprenta local, pídele su lista de formatos antes de decidir: un tamaño que la máquina de tu ciudad no corta bien sale más caro por nada.
02Los márgenes (y el que nadie recuerda)
Son cuatro, y no son iguales entre sí.
- Exterior, de cabeza y de pie: 15 mm es un punto de partida honesto en 14 × 21.
- Interior: tiene que ser mayor que el exterior. Ese margen interior tiene nombre, medianil, y es donde vive el error clásico. Cerca del lomo, parte de la página desaparece dentro de la encuadernación, y cuanto más grueso el libro, más desaparece. Un libro de 400 páginas necesita más medianil que uno de 120.
Un margen apretado casi no ahorra papel y estorba bastante la lectura. El ojo necesita el marco blanco para descansar.
Eliges el tamaño del libro y AUTOR acierta el resto.
03La tipografía
Aquí la diferencia entre amateur y profesional es casi toda invisible, y funciona justamente por eso.
- Fuente con serifa en el texto. La serifa es ese piecito al final de las letras; guía al ojo a lo largo de la línea. La fuente sin serifa sirve para pantalla y para título.
- Cuerpo de letra entre 10 y 11,5 puntos para lector adulto. Por debajo cansa; por encima parece libro infantil.
- Interlineado de 1,25 a 1,4 veces el cuerpo de la letra. El texto sin respiro es la marca registrada del libro hecho en Word.
- Texto justificado, con sangría en la primera línea de cada párrafo. La excepción es el primer párrafo del capítulo y el que viene después de un corte de escena, que van pegados al margen. Romper esa convención sin motivo hace que el libro parezca mal hecho, sin que el lector sepa explicar por qué.
- Ríos y viudas. El río es el camino blanco que se forma en vertical cuando el texto justificado abre demasiado los espacios entre palabras. La viuda es la línea suelta que queda sola arriba o abajo de la página. En los dos casos se ajusta el texto, nunca el espacio.
04La estructura del libro
El libro tiene partes en un orden consagrado: falsa portada, portada, página legal, dedicatoria, epígrafe, índice, los capítulos, y al final los agradecimientos y el colofón. Cada una tiene una explicación entera en la guía la estructura de un libro, página por página.
Dos reglas organizan casi todo:
- La página impar es la de la derecha. Siempre. El capítulo tradicionalmente abre en página impar, y de ahí salen las páginas en blanco del reverso. No son un error: es el libro respirando.
- Cabecera y folio. El número de página se llama folio, y la línea de arriba con el nombre del capítulo se llama cabecera o titulillo. Los dos desaparecen en las páginas de apertura de capítulo y en las páginas en blanco.
05El archivo de la imprenta
El archivo final va más allá de darle a "guardar como PDF". Necesita:
- Sangrado en todo elemento que toque el borde. La medida la pide cada imprenta (habitualmente entre 3 y 5 mm; en la KDP, 3,2 mm). El sangrado es la holgura de imagen que pasa de la línea de corte: la guillotina corta con tolerancia, y sin esa holgura aparece un hilo blanco en el borde.
- Marcas de corte, las marquitas de las cuatro esquinas que le dicen a la máquina dónde cortar.
- El lomo de la cubierta calculado con el número de páginas final — no antes: la cuenta está en cómo calcular el lomo del libro.
- Fuentes incrustadas. Si la fuente no viaja dentro del archivo, la imprenta la sustituye por otra y la diagramación entera se deshace.
- Color en CMYK en lo que sea a color, o en escala de grises en el interior en blanco y negro. Un interior en blanco y negro enviado en RGB —el estándar de pantalla— está entre los motivos de rechazo más comunes.
- Imágenes a 300 dpi al tamaño en que se van a imprimir.
La lista de comprobación entera, con los cinco motivos más comunes de que la imprenta devuelva el archivo, está en cómo preparar el PDF para la imprenta.
06La prueba
Pide siempre la prueba de imprenta, que es el ejemplar de test impreso antes del tiraje. A falta de eso, imprime en casa unas páginas a tamaño real y dóblalas. El papel delata al instante lo que la pantalla esconde: medianil apretado, letra demasiado pequeña, contraste flojo.
07¿Se puede maquetar un libro en Word?
Se puede, y el resultado se reconoce de lejos. Word no trabaja con sangrado ni marcas de corte, no hace margen interior variable, no controla las viudas de forma confiable y no incrusta fuentes para imprenta. Para un informe es excelente. Para un libro que va a competir en la mesa de novedades con ediciones profesionales, te deja tirado.
Es la pregunta más repetida por quien maqueta su primer libro, y la respuesta honesta es esa: Word no fue hecho para esto. No es que lo hagas mal —es que la herramienta no tiene las piezas.
InDesign hace todo eso y es el estándar del sector. A cambio cobra meses de aprendizaje y una suscripción mensual en dólares. Los dos están comparados con el resto de las opciones —y con lo que cada uno deja sin hacer— en qué programa usar para escribir un libro.
08AUTOR hace esta parte contigo
AUTOR ocupa la distancia entre esos dos: más capaz que Word, y sin exigir los meses que pide InDesign.
Escribes dentro de él, y ese mismo texto se convierte en el libro. Eliges el formato en una lista de tamaños reales, y márgenes, medianil, cuerpo de letra, interlineado, cabecera y folio llegan ya ajustados a ese formato. La apertura de capítulo, la capitular y el ornamento de corte de escena son elecciones de panel, sin código.
Al final sale el archivo como lo pide la imprenta, con sangrado, marcas de corte, fuentes incrustadas y el color correcto, y con una revisión automática antes del envío. ¿Cambiaste una frase a mitad del libro? De ahí en adelante todo se recoloca solo.
